Durante estos días finales del mes de enero, la Hermandad del Silencio se encuentra inmersa en la celebración del solemne quinario en honor a Nuestro Padre Jesús Nazareno, uno de los cultos internos más señalados del calendario de esta histórica corporación sevillana.
Desde el pasado lunes 27 de enero y hasta el viernes 31, la iglesia de San Antonio Abad acoge diariamente este ejercicio de quinario, que da comienzo a las 19:45 horas con el rezo del Santo Rosario. A continuación se desarrolla el propio ejercicio del quinario, la bendición solemne eucarística, la reserva de Su Divina Majestad y la celebración de la santa misa. La predicación corre a cargo de Francisco de Borja Medina Gil-Delgado, presbítero y rector de la Basílica de Jesús del Gran Poder, quien ocupa la sagrada cátedra a lo largo de estos cultos.
El quinario culminará el sábado 1 de febrero, a las 12:00 horas, con la solemne función en honor del dulcísimo Titular de la corporación. En esta celebración, el mismo orador sagrado volverá a dirigir la homilía, poniendo broche final a unos días marcados por la oración y la devoción en el recogido ambiente propio de la Hermandad del Silencio.
Al término de la función solemne, los fieles podrán venerar la reliquia de la Sagrada Espina de Nuestro Señor Jesucristo, una de las joyas patrimoniales y espirituales más valiosas que conserva la Archicofradía, custodiada con su correspondiente auténtica y ofrecida a la pública veneración como colofón a estos cultos.
El altar de quinario, dispuesto con la sobriedad característica de la corporación y realzado por la iluminación de las velas, refuerza el carácter íntimo y penitencial de estas jornadas, convirtiéndose en uno de los grandes focos de atención para los hermanos y devotos que se acercan hasta San Antonio Abad.
Al final de este artículo se puede ver una galería de imágenes realizadas por nuestro equipo de Objetivo Cofrade, con una cuidada selección de fotografías del altar de quinario, captado a la luz de las velas, reflejando la estética y el profundo sentido de fe que envuelve estos cultos de la Hermandad del Silencio.