Sevilla, 2 de mayo de 2026
La Catedral de Sevilla ha acogido en la mañana de este sábado la misa de acción de gracias con la que la Hermandad del Rocío de Pilas ha puesto el cierre a los cultos conmemorativos por el 375 aniversario de la estampa más antigua de su Simpecado. Una jornada marcada por la participación masiva de hermanos y devotos desplazados desde la localidad aljarafeña.
Desde primeras horas del día, el entorno del centro histórico se fue llenando de fieles que acompañaron al Simpecado en su traslado hasta el primer templo metropolitano. La comitiva avanzó entre cantos y oraciones, en un ambiente que recordó a los días de camino, aunque en esta ocasión con un carácter extraordinario.
Ya en el interior de la Catedral, el Simpecado fue situado en el trascoro, ocupando un lugar destacado para la celebración de la eucaristía, presidida por el arzobispo de Sevilla. La histórica estampa, datada en el siglo XVII, estuvo presente durante toda la ceremonia, despertando el interés y la veneración de los asistentes.
La misa contó con acompañamiento musical de la Sociedad Filarmónica de Pilas y el coro de la hermandad, que interpretaron distintas piezas durante la celebración, aportando solemnidad a una jornada muy significativa para la corporación.
Uno de los momentos más destacados se vivió durante la visita a la Virgen de los Reyes, donde la hermandad realizó una ofrenda a la patrona de la Archidiócesis, en un gesto que subraya los vínculos entre ambas devociones.
Tras la finalización de la eucaristía, el Simpecado inició su recorrido de regreso, despidiéndose del templo catedralicio entre cantos y oraciones. La jornada concluye así como uno de los hitos más importantes de esta conmemoración, que ha tenido su centro en Sevilla antes de que la hermandad emprenda próximamente su camino hacia la aldea.
Una cita que queda en la memoria de los hermanos de Pilas como testimonio de su historia y de la continuidad de su devoción a lo largo de los siglos.
Galería de imágenes de David Camacho





