La salida procesional de la Divina Pastora de San Antonio salió en su horario previsto, pero finalmente estuvo marcada por la lluvia y los continuos cambios meteorológicos que condicionaron el desarrollo de la jornada.
Ante la aparición de la lluvia apenas 45 minutos después de la salida, la hermandad decidió modificar parte del recorrido previsto y dirigirse hacia la Basílica del Gran Poder en busca de resguardo. La corporación permaneció refugiada en la Basílica a la espera de una mejoría que finalmente llego al filo de las 22:30h.
La hermandad tomó la decisión de regresar a su sede por el recorrido marcado, pero lo antes posible. La Divina Pastora volvió así a San Antonio sin su tradicional petalada, en una procesión marcada por la incertidumbre y el esfuerzo de hermanos, pero que se culmino de manera brillante.
Galería de imágenes de David Camacho y Sara Medina.





