La tarde del sábado 17 de enero de 2026 queda ya inscrita en la historia reciente de la Hermandad de los Javieres. Tras casi medio siglo teniendo su sede en la parroquia de Omnium Sanctorum, la corporación del Martes Santo culminó el traslado de sus titulares, el Santísimo Cristo de las Almas y María Santísima de Gracia y Amparo, acompañada por San Juan Evangelista, hasta la Iglesia del Sagrado Corazón, templo fundacional de la hermandad y nueva sede canónica desde ahora.
La jornada comenzó con la misa de acción de gracias celebrada a las 17:30 horas en Omnium Sanctorum. Concluida la Eucaristía, y ya entrada la tarde, el cortejo se dispuso para iniciar el traslado, que arrancó en torno a las 19:00 horas, con un clima plenamente reconocible en Los Javieres: silencio, sobriedad y profunda devoción.
El cortejo se presentó con orden clásico y cuidada compostura. Abría la Cruz de Guía, seguida del libro de reglas, varas, presidencia y acólitos. En primer lugar avanzaban las andas del Cristo de las Almas, seguido del conjunto mariano con la Virgen de Gracia y Amparo junto a San Juan. A lo largo del recorrido se sumaron representaciones de las hermandades del Martes Santo, así como corporaciones cercanas, subrayando el carácter fraterno de una jornada tan señalada.
En el apartado musical, el Cristo de las Almas caminó acompañado por la Capilla Musical María Auxiliadora, aportando un tono sobrio y contenido, mientras que la Escolanía Salesiana María Auxiliadora puso sus voces tras la Virgen, envolviendo el traslado en una atmósfera de oración especialmente emotiva.
El itinerario llevó a la hermandad por Feria, Castellar, Alberto Lista, Saavedra y la Plaza de San Martín, uno de los enclaves más destacados de la tarde, donde se vivieron momentos de especial intensidad. Desde allí continuó por Cervantes, San Andrés, García Tassara y Amor de Dios, antes de alcanzar San Miguel y Jesús del Gran Poder, punto simbólico de encuentro con corporaciones del entorno de San Lorenzo y antesala de la llegada definitiva al Sagrado Corazón.
Ya en la recta final, el acceso a la iglesia del Sagrado Corazón se convirtió en el broche de una jornada inolvidable. La entrada de los titulares, en torno a las 21:30 horas, estuvo cargada de emoción, culminando con oraciones, palabras dirigidas a los hermanos y una sentida saeta que resonó en el interior del templo. Con este gesto, Los Javieres cerraban un largo camino para abrir una nueva etapa desde el lugar donde todo comenzó en 1945.
El regreso al templo de los jesuitas no solo supone un cambio físico, sino también un paso decisivo en el futuro de la hermandad, que afronta esta nueva etapa con fe renovada y mirada puesta en los proyectos venideros.
Vídeo
La crónica se completa con un vídeo de Manuel Jesús, que recoge algunos de los momentos más significativos del traslado.
Galería de imágenes
Al final de esta crónica, una galería fotográfica realizada por Rafa Soldado para Objetivo Cofrade, con instantes del traslado y de la llegada de los titulares a su nueva sede canónica.






































