El altar de triduo del Cristo de la Humildad y Paciencia, a la luz de las velas en la iglesia de los Terceros

En estos días de triduo, y con la mirada ya puesta en el tiempo penitencial, la Hermandad de la Cena celebra los cultos internos en honor al Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, una de las imágenes más singulares y profundas de cuantas procesionan cada Domingo de Ramos. La iglesia de los Terceros, en la calle Sol, acoge un altar que remite a estampas de otros siglos y que ha podido ser contemplado en todo su esplendor en unas fotografías realizadas ya de noche, con el templo cerrado y únicamente iluminado por la luz de las velas.

La imagen, obra anónima del siglo XVII, presenta a Cristo sentado, coronado de espinas, con un gesto contenido que transmite silencio, aceptación y entrega. No hay dramatismo excesivo, sino una serena expresión del sufrimiento asumido, lo que convierte a este Señor en una de las representaciones más elocuentes de la Humildad y la Paciencia dentro del patrimonio devocional sevillano.

Para estos cultos, la corporación ha dispuesto un altar de marcada inspiración barroca, concebido para realzar la imagen sin restarle protagonismo. Un gran dosel dorado enmarca la figura del Señor, elevándolo visualmente y creando un espacio de profundidad y solemnidad. En la parte superior del conjunto destaca el anagrama JHS, rodeado de una rica decoración de roleos y hojarasca, culminada por una corona que subraya la realeza de Cristo incluso en el momento de la humillación.

El fondo de damasco en tonalidad morada refuerza el carácter penitencial del triduo y dialoga con la sobriedad de la imagen. A los pies del Señor, la peana de plata labrada actúa como punto de unión entre la talla y el altar, reflejando la luz de una candelería dispuesta de forma equilibrada. Las velas, altas y de color tiniebla, envuelven la escena en una atmósfera íntima, donde la luz temblorosa potencia el recogimiento y la oración.

En este triduo, que comenzó el pasado jueves y se prolonga hasta hoy sábado, la predicación corre a cargo de don Carlos Schlatter, párroco de Nuestra Señora del Mar de los Bermejales, iniciándose cada jornada a las 20:15 horas con el rezo del rosario. La Función Solemne tendrá lugar el domingo a las 12:30 horas, estando a cargo de don Juan Antonio Carrera, director espiritual de la hermandad.

La Hermandad de la Cena vuelve así a ofrecer una cuidada catequesis visual, donde liturgia, arte y devoción se funden en un mismo mensaje. El Cristo de la Humildad y Paciencia, desde su silencio, continúa invitando a la reflexión y a una fe vivida desde la aceptación serena y confiada.

Galería de imágenes
Al final de esta noticia, una galería fotográfica realizada por David Camacho para Objetivo Cofrade, con instantáneas tomadas de noche, una vez cerrada la iglesia, captando el altar de triduo bajo la única luz de las velas.

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