La tarde del viernes 2 de octubre de 2026, Madre de Dios del Dulce Nombre volvió a salir desde el Colegio La Salle-Felipe Benito para recorrer las calles de su entorno en una nueva salida procesional. La imagen letífica, acompañada por el Niño Jesús, volvió a encontrarse con numerosos vecinos y devotos durante un recorrido que llevó la devoción de la corporación por distintos puntos de la feligresía.
La procesión comenzó a las 19:30 horas, cuando el paso abandonó el colegio para adentrarse en las calles del barrio. Desde la Avenida San Juan de La Salle, el cortejo continuó por Romero, Camelia y Risco donde tuvo lugar una gran petalada, antes de proseguir por Faura y la Avenida de Pino Montano.
Uno de los momentos señalados de la tarde tuvo lugar en la Parroquia de Santa María de las Flores y San Eugenio Papa, hasta donde llegó Madre de Dios del Dulce Nombre en torno a las 21:15 horas. La visita al templo permitió vivir uno de los encuentros más significativos de la jornada antes de iniciar el camino de regreso hacia La Salle.
Tras abandonar la parroquia, el itinerario llevó nuevamente a la Virgen por las calles Gardenia, Crisantemo, Conde de Halcón, Azahar y Margarita, alcanzando posteriormente la Avenida de Miraflores y la Avenida de Llanes para regresar a la Avenida San Juan de La Salle.
La música tuvo un papel destacado durante toda la tarde gracias a los sones de la Banda de Música Santa Ana de Dos Hermanas, que acompañó al paso durante su recorrido.
Una imagen renovada tras su restauración
Esta salida procesional tuvo además un significado especial al ser una de las primeras ocasiones en las que Madre de Dios del Dulce Nombre volvió a recorrer las calles después de la intervención de conservación y restauración realizada durante este año.
La actuación fue llevada a cabo por Sheila Criado, contando con la colaboración del imaginero Miguel Bejarano, autor de la imagen, y estuvo orientada a la conservación de la talla y a la recuperación de sus valores artísticos sin perder la impronta original de la obra, realizada en 1995.
Flores en tonos rosas y detalles para la Virgen
El paso presentó un cuidado exorno floral compuesto por liliums, lisianthum, clavel e hipericum en tonos rosas, junto a nardos y eucalipto. Un conjunto preparado para la ocasión por Altea Arte Floral que acompañó la presencia de la Virgen durante todo el recorrido.
También tuvieron protagonismo los cinco codales Marías, concebidos este año como representación de los cinco valores fundamentales que forman parte de la filosofía e identidad de la comunidad educativa lasaliana. Junto a ellos se dispuso otro codal en memoria de Javier Santos, antiguo costalero de Madre de Dios del Dulce Nombre, Policía Local de Sevilla y cofrade.
Entre los estrenos de esta salida destacó asimismo un broche para Madre de Dios, realizado en bisutería fina de plata y pedrería de cristal y donado por su vestidor, Antonio Vargas. La Virgen lució igualmente un nuevo tocado de lame dorado plisado y metalizado, donado por Antonio Vargas y Reyes Prior.
Con su llegada de nuevo al Colegio La Salle-Felipe Benito, prevista para las 23:30 horas, concluyó una tarde en la que Madre de Dios del Dulce Nombre volvió a poner el acento en una de esas devociones que se construyen en el día a día, estrechamente vinculadas a su barrio, a la comunidad lasaliana y a quienes cada año salen a acompañarla.
Fotografías: Ruiz Calafat


























