5 de octubre de 2026
Utrera vivió el pasado sábado, 3 de octubre, una de las jornadas más importantes de su historia cofrade con la coronación canónica de Nuestra Señora de las Angustias, titular de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Una jornada que comenzó por la tarde en la capilla de San Bartolomé y que se prolongó hasta la madrugada con la procesión extraordinaria de regreso de la Virgen, ya coronada, por las calles de la ciudad.
A las cuatro y media de la tarde, el paso de palio de la Virgen de las Angustias abandonaba su sede para dirigirse hasta la plaza del Altozano, donde se había dispuesto el altar para la celebración de la misa pontifical de coronación. La salida congregó desde primera hora a numerosos fieles y devotos, que quisieron acompañar a la Dolorosa utrerana en el que sería uno de los momentos más señalados de su historia.
Durante este primer recorrido, la Virgen estuvo acompañada musicalmente por la Camerata de la Asociación Musical Álvarez Quintero de Utrera. Las calles se convirtieron en el preludio de una jornada especialmente esperada por la Hermandad de Jesús Nazareno y por toda la ciudad.
El Altozano, centro de la celebración
La llegada de la Virgen de las Angustias a la plaza del Altozano dio paso al momento central de la jornada. Ante una plaza completamente abarrotada, el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, presidió la misa pontifical en cuyo transcurso tuvo lugar la coronación canónica de Nuestra Señora de las Angustias.
Con la imposición de la corona se culminaba un camino iniciado años atrás y que había movilizado a la Hermandad, instituciones, corporaciones religiosas y numerosos devotos. La Virgen de las Angustias se convertía así en la primera Dolorosa de Utrera en recibir la coronación canónica, después de las coronaciones de la Virgen de Consolación y María Auxiliadora.
El instante de la coronación estuvo acompañado por los aplausos de los miles de fieles congregados en el Altozano y por los fuegos artificiales que iluminaron el cielo de Utrera.
Una procesión de regreso marcada por la devoción
Una vez finalizada la celebración pontifical y preparados todos los elementos del paso de palio, la Virgen de las Angustias inició su procesión extraordinaria de regreso a la capilla de San Bartolomé, ya con la corona de coronación sobre sus sienes.
La noche permitió contemplar a la Dolorosa recorriendo buena parte del centro histórico de Utrera, atravesando lugares especialmente vinculados a la vida religiosa y cofrade de la ciudad. El itinerario llevó al cortejo por el entorno del Ayuntamiento, la plaza de la Constitución y Santiago, para continuar posteriormente hacia el entorno del Castillo y Santa Clara.
Uno de los momentos más significativos se produjo en la calle San Fernando, donde la Virgen visitó a las Hermanas de la Cruz. Posteriormente, el paso continuó hacia los templos de Santa María y San Francisco, lugares que también adquirieron un especial protagonismo durante esta celebración.
La procesión estuvo acompañada musicalmente por la Banda de Música Virgen de las Angustias de Sanlúcar la Mayor, formación que acompaña habitualmente a la Dolorosa cada Viernes Santo.
A lo largo de las horas, las calles de Utrera permanecieron llenas de público. La Virgen recibió numerosas muestras de cariño y devoción a su paso, con petaladas, ofrendas florales, aplausos y diferentes momentos de especial emoción.
Un paso de palio preparado para una jornada única
Para esta ocasión, la Virgen de las Angustias presentó una imagen especialmente cuidada. Vestida con su manto de salida y la nueva saya de coronación, la Dolorosa lució también la corona realizada por Joaquín Osorio y enriquecida para esta ocasión con numerosas piedras preciosas procedentes, en buena parte, de donaciones de sus devotos.
El paso de palio incorporó además algunos elementos dispuestos de manera extraordinaria para esta jornada. Entre ellos destacaron los faroles que habitualmente iluminan el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno, colocados en sustitución de los habituales candelabros de cola, así como las velas rizadas de la candelería.
El exorno floral, compuesto principalmente por nardos y dendrobium, puso el contrapunto al conjunto, mientras que el nuevo llamador del paso incorporó diferentes referencias a la Hermandad y a sus titulares.
También fueron numerosos los detalles y obsequios entregados por las distintas hermandades y asociaciones de Utrera y Los Molares, que quedaron vinculados de esta manera a la jornada de la coronación.
Una madrugada para la historia
La procesión extraordinaria se prolongó durante varias horas hasta que, alrededor de las 4:20 de la madrugada, la Virgen de las Angustias regresó a la capilla de San Bartolomé.
Cerca de doce horas después de haber salido de su templo, la Dolorosa regresaba a su sede ya coronada canónicamente. De esta forma concluía una jornada que quedará ligada a la historia de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y a la propia historia religiosa y cofrade de Utrera.
La ciudad volvió a vivir así una gran manifestación pública de fe en torno a una de sus devociones más arraigadas. La Virgen de las Angustias, después de recorrer las calles de Utrera durante una noche excepcional, quedaba nuevamente en San Bartolomé, poniendo el punto final a la celebración de su coronación canónica.
A continuación ofrecemos una galería de imágenes de Ruiz Calafat y un vídeo de Alejandro Ladesa.











