Crónica del Viernes de Dolores en Sevilla 2026: el inicio de una nueva Semana Santa en los barrios

28 de marzo de 2026

Sevilla ha vuelto a abrir las puertas de su Semana Santa con la llegada del Viernes de Dolores, una jornada que, un año más, ha puesto en la calle a las hermandades de vísperas en distintos puntos de la ciudad, marcando el comienzo de días intensos de fe y tradición.

Desde primeras horas de la tarde, el Polígono Sur se convertía en el punto de partida con la salida de la Hermandad de Bendición y Esperanza, la primera corporación en poner su cruz de guía en la calle.

Con un cortejo nutrido y acompañado por numerosos vecinos, la hermandad inició su recorrido en un ambiente de recogimiento que fue creciendo a medida que avanzaba la jornada.De forma progresiva, haciendo su estación a la Parroquia de Santa Genoveva, el resto de hermandades fueron sumándose a la tarde, configurando un mapa cofrade que abarcaba distintos barrios de Sevilla.

Pino Montano volvió a demostrar su consolidación con un amplio cortejo y momentos destacados en su salida, donde la música y el acompañamiento del público crearon una estampa de gran intensidad. La Virgen del Amor entro a las 2:40 de la madrugada.

Por su parte, La Misión recorrió las calles de Heliópolis con una notable afluencia de personas, manteniendo su habitual visita a los lugares vinculados a sus orígenes, donde tambien visito el hospital Virgen del Rocio viviendose momentos muy emotivos.

En Bellavista, el Dulce Nombre volvió a protagonizar uno de los momentos más emotivos de la jornada, especialmente con la salida por primer año desde el interior de la Parroquia del Sagrado Corazón, destacar su discurrir por las calles del barrio, donde la cercanía entre los vecinos y la cofradía dejó escenas cargadas de devoción.

Mientras tanto, en Triana, Pasión y Muerte desarrolló su estación de penitencia con sobriedad, destacando su paso por enclaves emblemáticos del barrio y su estación en la Real Parroquia de Santa Ana.

En el centro de la ciudad, el Cristo de la Corona volvió a ofrecer una imagen singular en su recorrido por el entorno de la Catedral, con el acompañamiento de música de capilla y momentos de gran recogimiento en espacios como el Patio de los Naranjos o las calles del casco histórico. Este año, además, presentó modificaciones en sus horarios que permitieron adelantar su entrada.

La jornada también dejó pequeñas incidencias y retrasos puntuales, como los vividos por La Misión, que acumuló un pequeño retraso en su recorrido, sin que ello afectara al desarrollo general del día.

la Agrupación Parroquial de Paz y Misericordia del barrio de Rochelamber, también realizó su salida procesional por las calles del barrio en un ambiente que año tras año va aumentando entre los fieles.

Con el paso de las horas, las distintas hermandades fueron regresando a sus templos, prolongándose las entradas hasta bien entrada la madrugada. El cierre del día dejó imágenes de recogida en los barrios, poniendo fin a una jornada que volvió a reunir a miles de personas en torno a las primeras procesiones de la Semana Santa.Así concluyó un Viernes de Dolores que reafirma el papel esencial de las vísperas en la celebración sevillana, sirviendo de antesala a los días grandes que ya se abren paso en la ciudad.

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